Los avances tecnológicos para interactuar con tejidos biológicos aún presentan limitaciones importantes. En particular, suele ser necesario elegir entre obtener imágenes con alta resolución espacio-temporal o utilizar sistemas flexibles para explorar distintas regiones del cuerpo. Los dispositivos implantables ofrecen precisión a nivel celular, pero son invasivos y solo funcionan en sitios muy específicos, lo que los hace poco adecuados para estudiar procesos dinámicos o distribuidos en múltiples regiones.
En este trabajo, investigadores de la Universidad de Stanford (EUA) desarrollaron un material capaz de emitir luz dentro de los tejidos mediante ultrasonido enfocado. Para ello, sintetizaron nanotransductores mecano-luminiscentes (MLNT, por sus siglas en inglés), biocompatibles, de composición Sr₄Al₁₄O₂₅:Eu,Dy, obtenidos a partir de material en bulto. La superficie de las nanopartículas fue funcionalizada con polietilenglicol (PEG), formando una dispersión coloidal estable en medio acuoso. Estas partículas presentaron tamaños de 30 a 110 nm y estabilidad de hasta una semana, conservando los mismos patrones de difracción y espectros de emisión que el material original.
La validación experimental se realizó en ratones inyectados con MLNTs y estimulados con ultrasonido enfocado. Como demostración, los investigadores lograron observar la distribución tridimensional de distintas zonas en el cerebro de los animales vivos. El ultrasonido, capaz de penetrar tejidos y enfocarse con alta precisión, se confirma así como una herramienta no invasiva poderosa para estudiar procesos biológicos.
Los autores proponen que la emisión de luz se origina cuando el ultrasonido induce deformaciones mecánicas que activan trampas de energía en el material. Este proceso involucra campos eléctricos generados por el movimiento de dislocaciones asociadas al deslizamiento intergranular. La hipótesis concuerda con la relación proporcional observada entre la intensidad de la luz emitida y la presión ultrasónica. Además, al aumentar la frecuencia del ultrasonido, el punto luminoso se reduce, permitiendo ajustar la emisión de luz de manera similar al enfoque óptico con lentes.
Esta capacidad de generar luz en los tejidos biológicos de forma controlada en espacio y tiempo abre aplicaciones en edición genética, terapia fotodinámica, obtención de imágenes en tejidos profundos y liberación de fármacos, sentando las bases para nuevas biotecnologías reconfigurables basadas en luz.
Para mayor información, consultar: Nature Materials