Los puntos cuánticos (QD, por sus siglas del inglés quantum dots) son nanopartículas semiconductoras capaces de convertir la luz incidente en calor o reemitirla con otras longitudes de onda. En medicina, los QD’s fabricados con seleniuro de plata (Ag2Se) resultan prometedores porque son sensibles al infrarrojo cercano (NIR-II), luz que penetra con facilidad en los tejidos biológicos. Sin embargo, cuando estas nanopartículas se sintetizan in vitro e inyectan en el cuerpo, el organismo las elimina rápidamente antes de que lleguen al tumor.
Para superar este obstáculo, un equipo de la Universidad de Nankai (China) diseñó una estrategia innovadora: sintetizar los puntos cuánticos directamente dentro de las células cancerosas.
Para lograrlo desarrollaron la plataforma conocida como nanosintetizador integral con jerarquía espacial (conocido como SHINE por sus siglas del inglés spatially hierarchical integrated nanosynthesizer) de carácter multifuncional, que transporta los dos ingredientes necesarios, plata y selenio para formar el punto cuántico de Ag2Se.
El SHINE integra una fuente de plata encapsulada en ferritina con una fuente de selenio sintetizada específicamente para este propósito, ambas localizadas en una nanocápsula cubierta de sílice físicamente aislada y sensible al glutatión. La clave del sistema reside en su liberación secuencial: la capa de sílice actúa como un temporizador que regula el momento exacto en que se liberan ambos precursores.
El mecanismo se activa gracias al propio tumor. Las células cancerosas poseen un microambiente rico en glutatión, un antioxidante endógeno. El glutatión degrada la cubierta de SHINE y libera primero el selenio y luego la plata. Dentro del tejido maligno, ambos componentes reaccionan espontáneamente para formar nanocristales de Ag2Se de tan solo 3 nm.
En ensayos con modelos murinos, la fluorescencia debida a la excitación con el láser iluminó los tumores dos horas después de la inyección y se mantuvo estable durante días. Además de actuar como agentes de imagen (para diagnóstico), el proceso ofrece una función terapéutica adicional. La formación de las partículas de Ag2Se agota el glutatión del tumor, debilitándolo e incrementando el estrés oxidativo. Al aplicar la luz infrarroja, NIR II, los puntos cuánticos alcanzan temperaturas de 50–56 °C, destruyendo las células cancerosas mediante terapia fototérmica. El crecimiento tumoral se reduce en más del 50 %, y con la irradiación láser se incrementa la inhibición hasta en un 70 %.
Este avance demuestra una metodología para la producción controlada de nanomateriales funcionales dentro de organismos vivos y hace posible la síntesis de agentes diagnósticos y terapéuticos in situ, evitando la toxicidad de administrar nanopartículas prefabricadas.
Angewandte Chemie International Edition