Los nanocristales multimetálicos (NCs) han atraído la atención debido a sus propiedades físicas, químicas y catalíticas, que con frecuencia superan a las de sus equivalentes monometálicos. Estas propiedades peculiares de los NCs están determinadas por las interacciones sinérgicas entre los metales que los componen.
La síntesis de estos materiales con un control preciso de su tamaño y composición es un reto importante debido a la diferencia en las reactividades de los precursores metálicos. Por estas diferencias, se esperaría que un aumento en la cantidad de precursores metálicos incrementaría la formación de productos heterogéneos (mezclas de partículas de distinto tamaño y composición).
Sin embargo, un equipo de investigadores multinacional demostró un efecto contraintuitivo en la síntesis de nanocristales multimetálicos: la diferencia en las reactividades de los precursores metálicos puede en realidad favorecer la formación de nanocristales multimetálicos altamente uniformes.
Como semillas se utilizaron nanopartículas de Ru (≈ 4,5 nm) y soluciones precursoras de Fe, Co, Ni y Cu. Al añadir cinco metales (RuFeCoNiCu) se formó un producto uniforme: nanocristales pentametálicos de ≈ 14,1 ± 1,4 nm con una distribución estrecha de tamaños. El efecto se mantuvo incluso al modificar el tamaño de las semillas, las proporciones de los precursores y al introducir otros metales (Cr, In).
El mecanismo de este sorprendente proceso fue esclarecido mediante análisis de la evolución temporal de productos intermedios (time-lapse) y tomografía. Como muestra la Figura, la formación de nanocristales pentametálicos procedió a través de tres etapas distintas: (i) reducción predominante de Cu sobre semillas de Ru previamente formadas, (ii) inicio de la reducción de Co, Ni y Fe y formación parcial de la capa superficial, y (iii) reducción completa e integración de todos los metales constituyentes, RuFeCoNiCu, en nanocristales completamente formados.
Al aplicar los nanocristales pentametálicos soportados sobre Al2O3 como catalizadores, mostraron una velocidad de reacción más de cuatro veces superior a la del Ru monometálico en la descomposición del amoníaco (NH3 → N2 + 3H2) y mantuvieron una energía de activación comparable y estabilidad térmica.
El presente trabajo propone un nuevo principio para el diseño de nanocristales multimetálicos complejos: en lugar de combatir la competencia de reactividades de los precursores metálicos, esta debe aprovecharse. Este hallazgo abre el camino hacia bibliotecas de nanomateriales con propiedades sinérgicas únicas para aplicaciones como catálisis y tecnologías de energía sostenible.
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